Pozuzo y Huampal. Conociendo el PN Yanachaga Chemillen


Fiestas Patrias 2014. Teníamos ganas de aventura y el clima en Lima era una razón más para viajar. Empezamos nuestra típica búsqueda por Google Maps. Tratábamos de encontrar un lugar no muy lejano que podamos llegar sin gastar mucha gasolina, teniendo en cuenta que éramos 3 y teníamos una Honda Pilot.

Siguiendo el camino a Pozuzo por Gmaps es que dimos con el Parque Nacional Yanachaga Chemillén (PNYCH), al cual hemos ido ya varias veces, sin embargo, esta sería nuestra primera vez. Y si bien intentamos ir hacia Paujil cerca a Iscozacin, terminamos yendo a Huampal cerca a Pozuzo.

Revisamos wiki.sumaqperu, la web del SERNANP, la de Wikipedia y decidimos ir hacia Paujil. Sin saber muy bien cómo llegar ni como estaría la carretera.

Estadísticas del trip

5
Días
1
Honda Pilot 3.0
3
Viajeros
1
Schnauzer

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Andres

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La ruta parecía simple: Lima – Tarma – Villa Rica – Iscozacin – PNYCH Estación Paujil. Partimos un miércoles a las 3pm esperando llegar a las 9pm a Tarma para pasar la noche y al día siguiente ir de frente hasta Iscozacin. Sin embargo, para nuestra desgracia, llegamos a las 4am a la Oroya. ¡Lo que normalmente toma 5 horas nos tomó 12! Un camión se había volteado dos días antes y había generado tanto tráfico que la gente había comenzado a meterse en contra tanto de ida como de venida. Y se había generado un nudo de unos 20km de largo.

Nos tuvimos que armar de paciencia. Pero lo peor de todo era que Sebastián con su afán por los “porsiacasos” nos había obligado a llevar una galonera, la cual no cerraba bien y todo el cruce de los Andes por Ticlio lo pasamos mareados y oliendo a gasolina.

Dormimos desde las 5am hasta las 11am, y luego de unos panes con huevo empezamos el rumbo hacia la selva. Llegamos a Villa Rica a las 4pm, y sin preocuparnos por el alojamiento nos detuvimos en un sitio a comer un buen Tacacho con Cecina.

Ya con los últimos rayos de luz decidimos pasar la noche ahí y llegar a Iscozacin al día siguiente. No pasó mucho rato para que nos diéramos cuenta de que no había alojamiento por ningún lado, y era obvio, era 28 de julio!

Así que tuvimos que seguir la trocha hacia Iscozacin. Pasado un rato vimos un desvío de la carretera hacia la derecha, y lo tomamos. Asumimos que encontraríamos algún pequeño pueblo donde podríamos armar campamento. No nos equivocamos, luego de unos 10min encontramos una casa que decía “se vende café”. Tocamos un rato la reja y el señor Torres nos permitió ingresar y acampar en su cochera. Increíblemente tenía techo así que pudimos dormir tranquilos ya que había empezado a llover.

Durante la noche estuvimos conversando. La carretera no estaba muy buena y como estaba lloviendo muchísimo era posible que al día siguiente se ponga peor. Por lo que decidimos hacer un cambio de planes y dirigirnos hacia Huampal, el ingreso al Oeste del PNYCH.

Nos dormimos temprano, asi que a las 8am ya estábamos en el volante. Luego de un buen desayuno y de unas fotos con el señor Torres iniciamos el recorrido a Oxapampa. Debíamos parar ahi y comprar algo de provisiones para el campamento.

El ingreso a Huampal se encuentra a unos 25min antes de llegar a la ciudad austro alemana. Pero ya desde el día anterior que no dejaba de llover, por lo que el camino se hizo muy agotador pero también muy bonito de ver. Habían cataratas en plena carretera, se escuchaban los truenos por todo el camino y de rato en rato teníamos que bajarnos a ver la profundidad de los pequeños riachuelos que cruzaban el camino.

Llegamos a Huampal cerca de las 3pm, luego de registrarnos con el guarda parques (S/. 20 el ingreso por 3 días por persona) llevamos la carpa, la comida, nuestras mochilas y los colchones inflables hacia el lugar de campamento. El cual esta del otro lado del río, hay que bajar la quebrada y volverla a subir, unos 15min de camino. Pero el tema está que todas las cosas que teníamos hacían pesado y lento el caminar.

La zona de camping de Huampal es muy buena, una de las mejores que tiene el SERNANP. Tienen una zona especial para carpas: levantada del suelo y con techo. Tienen una zona para cocinar, con zona de fogata, hay otra zona de baños que tiene hasta ducha. Y tiene un pequeño bungalow con dos camarotes. Increíblemente nadie los usa, aún en fiestas patrias.

Una vez armado el campamento nos pusimos a cocinar. Con la experiencia he aprendido que lo mejor que puedes hacer es llevar productos orgánicos, si bien te demoras un poco más en cocinarlos, estar llevando enlatados crea mucha basura, son pesados de llevar y no te alimentan lo necesario. Esta vez, como era de nuestras primeras veces, llevamos muchas latas de comidas San Fernando: seco de pollo, pollo al sillao, etc. Y lo comíamos con pan (un poco seco de todo el viaje). Y la típica de atún con galletas.

La noche se despejó y nos permitió ver las estrellas y escuchar a la selva en vida. Simón, mi perro, estaba un poco inquieto. Y claro, el guarda parques me había dicho que por esta zona había tigrillos que sin problema lo podrían atacar. Así que lo tenía con correa a mi costado. Y al parecer los olores, tan diferentes a los de Lima, lo estaban volviendo loco, así que lo metimos a la carpa y nosotros con él.

Al día siguiente nos despertamos con el sonido incesante de unas aves que no supimos reconocer en inicio. Pero luego de observarlas con los binoculares caímos en cuenta que eran nada menos que Gallitos de las rocas, el ave nacional del Perú. Pensar, que hay personas que pagan miles de dólares por verlo a 50 metros de distancia. Nosotros los teníamos en el árbol encima de nosotros.

Estuvimos disfrutando de su cantar un buen rato echados en la carpa, mientras Simón recorría el campamento. Nos pusimos de pie y luego del desayuno recorrimos a pie todas las rutas que estaban marcadas. Para ser completamente honesto, no me parecieron gran cosa. Al parecer la carretera, la cual está muy cerca, a ahuyentado a la mayoría de animales en la zona. Si bien es posible ver Monos Choro, el hecho de que muchos autos pasaban por la carretera por el feriado, los había ahuyentado. Sin embargo, les recomiendo recorrer una trocha que está antes del ingreso a Huampal, serán unos 300 metros antes, tiene un pequeño cartel. Y el camino te lleva hacia la base de la quebrada. Al parecer en esta zona se han visto desde Monos hasta venados.

Una vez hubimos recorrido todas las trochas, decidimos comer algo y descansar en el campamento. Disfrutar de la naturaleza y tomar fotos. Encontramos un Cedro caído, así que sacamos unas cuantas ramas con la idea de hacernos utensilios de cocina. Esa noche no llovió.

El último día, domingo armamos campamento y nos dirigimos hacia Pozuzo. Yo ya había estado ahí el 2006 pero Pocho, Sebastián y Simón no.

Prusia, el pueblo que está antes de Pozuzo es más pequeño pero un poco más auténtico, Pozuzo ya se ha llenado de pequeños hotelitos y comercios. Sin embargo mantiene su arquitectura única en el Perú. Pero lo que más sorprende son los alrededores de la zona. Todo es tan verde y con montañas por todos lados, que te hace pensar en las mejores fotos de Suiza en verano. Ves casas en las faldas de las montañas que deben tener de las mejores vistas del mundo, y sin embargo la gente vive como si fuera cosa de todos los días.

En Pozuzo hay muchas cosas por hacer, como el museo de la ciudad, el cual cuenta la historia de como los colonos tuvieron que caminar desde el Callao hasta lo que sería Pozuzo. Como muchos murieron en el camino y otros cuantos crearon pequeños asentamientos donde pudieron. Me imagino como se debe haber visto por primera vez la zona de Pozuzo y Oxapampa, sin muchas huellas de la mano del hombre. Si ahora se ve hermoso en esa época debe haber sido el paraíso.

Otra cosa que se puede hacer es visitar la casa del fundador, que se encuentra a una media hora de camino. Y también hay otros treks más largos y cortos. Nosotros nos decidimos por el rafting (S/.40 por persona) de 1 hora. Y luego nos fuimos a comer al restaurante El Típico Pozucino Lo recontra recomendamos, pidan las yucas fritas, la carne de res y el jugo de quito quito.

Una vez terminado nuestro almuerzo nos despedimos de la zona y enrumbamos hacia Lima. Nos quedamos una noche en San Ramón (hoteles privados desde S/. 20 por persona) y al día siguiente lunes llegaríamos a Lima a las 4pm.

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