San Alberto – Yanachaga Chemillén y un tesoro escondido en Huancabamba


Son sólo 390 kilómetros desde Lima. Sin embargo son 8 horas manejando, y 10 en feriados largos. Aun así lo hacemos, un año tras otro. Y no somos los únicos, si lo fuéramos, no habría esa cola interminable de camiones cuando cruzas los Andes. Desde Lima hasta Oxapampa. Ya es la 6ta vez que hago esta ruta y aun me sigue impresionando.

Será que es el Perú o es la satisfacción de salir de Lima aunque sea unos días, pero siempre que paso Tarma me llena de emoción ver tanto verde. Es verdad que se me olvida que estamos a solo 300 kilómetros de uno de los pulmones del mundo.

Estadísticas del trip

880kms
Recorridos en camioneta
1
Landcruiser Prado 4x4 2.7
8 horas
Trekking en total
1700 - 2900
Rango de metros de altura
5
Días
6
Viajeros

Comparte el conocimiento

Autor

Andres

Sigue a wanaku.travel



Síguenos en Instagram<->Síguenos en Instagram

Este viaje lo teníamos planeado desde hace unos meses. Habíamos trabajado con el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (SERNANP) la ruta, y la única sección que nos faltaba del Parque Nacional Yanachaga Chemillén (PNYCH) era la de San Alberto. Esta sección prometía mucho, porque se encuentra a una buena altura, por encima de los 2000 metros sobre el nivel del mar.

Lo que significa tres cosas: diferente flora, diferente fauna y frío. Si, frío en la selva. Y, además sería una de las pocas chances que tendríamos de ver al famoso Oso de Anteojos en su hábitat natural.

Si quieres leer más sobre nuestros viajes al PNYCH puedes leer este post sobre la visita a Paujil ó este post sobre nuestra visita a Huampal. Y para que tengas un poco de contexto sobre el parque te recomendamos leer esta información que brinda el Sernanp.

Llegamos a Oxapampa alrededor de las 6pm del jueves santo. Luego de 10 horas de manejo, que incluían una cola de 1h20 en la Oroya y una mini parada por un choclo con queso antes de llegar a Tarma (ultra recomendado), solo queríamos estar de pie y armar la carpa para echarnos a dormir. Pero ya que el hambre era más fuerte paramos en El Oxapampino para comer algo de comida típica. Recomiendo pedir la Cecina con yucas o la Chuleta a lo pobre.

Luego pasamos por las oficinas del Sernanp para coordinar el ingreso al parque y para conocer a Héctor, el guarda parques que haría de nuestro guía. Luego nos dirigimos a Chontabamba donde una amiga nos daría techo y suelo para dormir.

Al día siguiente, tres del grupo madrugaron para hacer yoga frente a unas cuantas vacas y las montañas verdes de fondo. Los demás marmoteamos un rato más y desarmamos campamento. Luego de un buen desayuno nos dirigimos al Sernanp para recoger a Héctor e ir al mercado para comprar la comida para las noches de camping.

Intentamos hacer las compras lo más rápido posible, ya que ya estábamos tarde, luego nos dirigimos hacia San Alberto, un pequeño asentamiento a 10min hacia el este de Oxapampa.

Una vez pasado San Alberto y siguiendo la pequeña trocha – 4×4 necesario – llegas al Centro de Capacitación en Conservación y Desarrollo Sostenible (CDS), administrado por Federico y Florencia. Una pareja peruano-argentina que trabajan con distintas universidades americanas para la capacitación en distintos temas de conservación . Para más información sobre el centro ingresa aquí.

Aquí dejamos la camioneta y luego de una rápida ida al baño empezamos la subida hacia el esperado Refugio El Cedro. Si bien el camino está bien mantenido, es muy empinado por partes. Y como estábamos con mucho equipo para el camping nos tomó más de una hora llegar al bendito refugio. Normalmente puede tomar 45-50min a paso moderado.

El caminos es muy bonito, muy típico de la ceja de selva. Se pueden observar diversas especies de aves, y si tienes suerte podrás ver al famoso Mono Choro.

Una vez en el refugio, los guarda parques nos ayudaron a acomodar el lugar para acampar. Vale mencionar que solo hay un sitio para acampar, y es en el mismo refugio, es decir donde los guarda parques trabajan y reciben al resto de viajeros. Si bien es un espacio bastante grande y te protege muy bien de las lluvias y el frío, no es lo más óptimo. En sectores como Paujil y Huampal, el lugar de camping es mejor. Sin embargo, es comprensible dada la difícil geografía del lugar. Y, sobre todo, el frío. Además que cuenta con una cocina bien equipada, baños para ambos sexos y una ducha natural / sitio para lavar ropa y vajilla. Y además tienen un tendal de ropa bajo techo que sirve mucho. Ah, y lo más importante, los guarda parques están disponibles para preguntas y recomendaciones. Les aconsejo conversar con ellos ya que normalmente son los que mejores historias tienen sobre la selva. Les recomiendo preguntarles sobre el Chullachaqui y la Yacumama. Ya en tambopata me habían contado muchas historias sobre estos dos espíritus de la selva

Luego de tomar un pequeño snack iniciamos el recorrido turístico. Existen básicamente dos rutas, y ambas se desprenden del camino principal hacia el Abra Esperanza: hacia El Cedro y hacia El Ficus. Ambos árboles altos y de mucho valor para el bosque. Son visitados por los monos y otros animales constantemente. Y la madera es muy buena para la construcción.

Sin embargo el camino más interesante es hacia el abra. Nosotros lo hicimos al segundo día de campamento, el sábado. Empezamos la subida a las 9am. Por suerte, la noche anterior no había llovido mucho y el camino estaba ok. O por lo menos era lo que pensábamos.

Alrededor de una hora de haber iniciado el recorrido nos encontramos con que un pequeño huayco había destruido parte del camino. Y, como la ruta es en zigzag, el huayco había destruido tres secciones del camino. Como no teníamos soga tuvimos que pasarlo con mucho cuidado, siguiendo las indicaciones del guarda parques. El truco está en poner hojas secas y pequeñas ramas en las secciones menos húmedas. Pero hay que tener cuidado con resbalar, ya que el huayco normalmente llega hasta la base de la montaña.

Durante el recorrido tuvimos la suerte de ver dos especies de aves endémicas: el cucarachero peruano y una variedad de Quetzal. También vimos los residuos de la comida de un oso de anteojos. Y casi pisamos a una pequeña serpiente no venenosa. Tip al viajero: si coges una serpiente te hara pila encima y tus dedos apestarán durante horas. En el abra vimos huellas de tigrillos y de un venado enano.

Una vez llegados al Abra (aprox 2hrs desde el Refugio el Cedro), paramos a comer un pequeño snack y a tomar algunas fotos. Aquí existe un pequeño y muy básico refugio para acampar. Sin embargo al estar cerca de los 3mil metros de altura, el frío, y el viento, pueden ser letales. Si vas a acampar en esta zona te recomiendo estar muy preparad@.

De aquí hasta los ojos de agua y el mirador son alrededor de 45 minutos. El camino no está en muy buen estado y si ha llovido puede que sea necesario llevar botas de hule.

La vista desde la cima es impactante, se puede ver el lado este del parque. Si es que han leído sobre el PNYCH, sabrán que el parque tiene pisos altitudinales desde 300 hasta 3600 metros de altura sobre el nivel del mar. Y la sección de selva baja se encuentra al lado este, pasando la cadena de montañas que caracteriza a la sección oeste.

Para nuestra mala suerte el mirador estaba cubierto por nubes por el lado este, pero si logramos ver a Oxapampa hacia el oeste. La verdad que es una de las vistas más impactantes que he tenido en los últimos años. Lo verde que puede ser esa sección del Perú hace acordar a lugares como Suiza o el Sureste de Francia. Pero el Perú sigue teniendo lugares salvajes por explorar, lo que no tienen la mayoría de países europeos.

Como todos los treks en la vida, la cima no es otra cosa que la mitad del camino, y para muchos el descenso es la parte más dolorosa. Para nosotros no lo fue. Ya que nos acompañó durante todo el recorrido una tormenta eléctrica sin lluvia que hizo mucho más emocionante y ameno el retorno.

Llegamos al Refugio el Cedro con los últimos rayos de luz. Luego de una pequeña ducha, algunos con pañitos húmedos y otros valientes en la ducha helada natural, nos pusimos a cocinar la cena.

Alrededor de las 8.30pm y ya en la carpa, nos pusimos a conversar sobre cómo sería perderse en la selva de noche. Nos contábamos historias de gente que había desaparecido por algunos días o que se habían perdido por horas. Una cosa llevó a la otra y de pronto estuvimos tomando linternas y abrigándonos para recorrer un poco el camino hacia el Abra de noche. Es algo que lo recomiendo totalmente. La oscuridad y los ruidos que se encuentran de noche en la selva avivan la imaginación de cualquier persona. Peor aún si en algún momento se les ocurre apagar las linternas y simplemente ver la oscuridad. Tip al viajero: si te gusta asustar a tus travel buddies puedes tomar una pequeña rama o piedra del suelo y lanzarla a los árboles. No vas a parar de reír con los sustos de todos.

La segunda noche de campamento estuvo mucho mejor. Ya que la primera subestimamos bastante al frío. Y además que en la segunda noche todos nos metimos a una sola carpa. Y como dos del equipo se tuvieron que regresar antes tomamos los sleepings y los pusimos de base para aislar el frío. Tip al viajero: el frío entra más por abajo que por arriba. A pesar de tener aislantes de aluminio e inflables es posible sentir frío si es que el suelo está húmedo.

La mañana del domingo la dedicamos para disfrutar un poco más del refugio, tomar un buen desayuno, desarmar el campamento y luego retomamos el camino hacia el refugio CDS, donde habíamos dejado la camioneta.

Uno de nuestros objetivos era también buscar terrenos en las zonas aledañas a Oxapampa, ya que algunos de nosotros queremos irnos a vivir a la naturaleza lo antes posible. Así que tomamos la camioneta, nos despedimos de Federico y Florencia, y nos dirigimos hacia Huancabamba, un pequeño pueblo camino a Pozuzo. En mi research en Google Maps había encontrado que esa zona podría ser la más bonita para buscar un terreno.

Sin embargo, nos dimos cuenta que de la carretera se desprendían muchas trochas hacia el PNYCH. Y como teníamos hambre seguimos una que decía “Restaurante, ONG, Albergue” justo antes de llegar a Huancabamba.

Cinco minutos después nos encontramos en lo que parecía una pequeña aldea en el medio de la selva. Como estaba lloviendo decidimos parar y conocer el sitio. Vimos que se vendía miel de abeja orgánica y otros productos elaborados ahí. Por lo que decidimos preguntar un poco más. No pasó mucho tiempo para que un niño se acercara y nos contara de qué trataba Centro Yanachaga (Ex Prosoya).

El Centro yanachaga tiene 28 años de trabajo en el lugar. Son una casa albergue para adolescentes donde les brindan alimentación, vivienda, cuidado de la salud y orientación psicopedagógica. Los adolescentes, realizan sus estudios secundarios en el colegio Nuestra Señora del Carmen, ubicado en el Distrito de Huancabamba. Luego de asistir al colegio, por las tardes los alumnos participan en los talleres ubicados en las instalaciones del Centro Yanachaga. Los adolescentes desarrollan sus capacidades técnicas como: carpintería, panadería, agricultura orgánica, apicultura, pecuaria, etc. Estos conocimientos son impartidos por personal Técnico que laboran en la organización.

Trabajan también con voluntarios de Alemania, y reciben fondos de la Asociación Alemana Perú Aktion e.V. Sin embargo, y es algo muy bueno, es que son sostenibles, producen su propia energía gracias a un motor hidráulico (obsequiado por fondos alemanes), tienen piscigranjas donde crían truchas, venden miel orgánica, café orgánico, tienen ganado vacuno y porcino, además de un gran número de gallinas para consumo propio.

Marco, el niño que nos hizo el tour, nos contó que recibían talleres de carpintería, de plantas medicinales naturales, de apicultura, de manualidades, y hasta de cocina. Una educación muy completa. Tienen una cancha de fútbol, una mesa de ping pong y un mirador a unos 20 min caminando cerro arriba. La verdad que es un lugar muy bonito para desconectarse del mundo y reconectarse con la naturaleza y el trabajo social.

Nos quedamos una noche en el ecoalbergue, el cual cuesta 40 soles por persona e incluye un contundente desayuno. El restaurante cocina muy bien, Cecina o Trucha a 12 soles con bebidas de hierbas naturales. Es una combinación que no quieres perder. Los cuartos son muy buenos, tienen agua caliente, conexión WiFi (aunque recomendaría que la quiten), y camas dobles, cuartos triples y hasta cuádruples.

Si quieres organizar una visita a la ONG no dudes en contactarnos.

Y así terminó otro viaje más. El lunes, luego de un buen desayuno natural, tomamos la carretera para volver a la selva de concreto frente al mar.

Con esto completamos los recorridos más turísticos del Parque Nacional Yanachaga Chemillén, pronto tendremos una visita al Parque Nacional Río Abiseo. No dejes de seguirnos para enterarte de los viajes a las Áreas Protegidas del Perú.

Recomendaciones del trip:

  • Bloqueador
  • Repelente
  • Gorra para el sol
  • Lentes de sol
  • Impermeable
  • Liner de algodón para dormir, tanto para arriba para abajo
  • Sleeping bag que soporta de 0 a 5 grados centígrados
  • Mat aislante para poner debajo del sleeping. Recomendaría que sea inflable y especial para camping. Pero por lo menos que tenga aluminio.
  • Comida ligera para la altura y fácil de cocinar. Puede ser avena, quinua, atún o frutos secos. Pasta tambien puede ser.
  • Lleven zapatillas de botin alto, si está lloviendo mucho recomiendo comprar botas de hule.
  • Pantalón convertible a short, polos cortos y una buena casaca polar para el frio.
  • Carpas livianas ya que el camino se hace duro con peso. Y peor si acampan en el abra.

Tiempos:

  • De Lima a Oxapampa en auto son solo 390kms pero dura entre 8 a 10 horas por el tráfico que se arma en Ticlio y la Oroya. En feriados largos es mucho peor.
  • De Oxapampa a Refugio CDS en 4×4 son solo 20km y llegas en 15min porque la trocha es muy mala.
  • Del Refugio CDS al Refugio El Cedro es 1h20 con equipo de camping, si vas solo con una mochila puedes llegar en 45min.
  • De El Cedro al Abra son 2h20 mas o menos. Y de bajada es 1h30.
  • Del Abra a los ojos de agua y el mirador son 45min caminando.
  • De Oxapampa a la ONG Prosoya son 25min en auto.

Alturas:

  • Oxapampa está a 1800 metros de altura
  • Huancabamba a 1700
  • El Cedro a 2400
  • El Abra a 2650
  • Los ojos de agua y el mirador estan a 2800

Si quieres recibir un boletín semanal sobre viajes de aventura y lugares llenos de naturaleza y cultura en Perú, déjanos tu email.
Prometemos no llenarte de spam ni entregar tus datos a nadie.